La almohadilla para la espalda se ajusta en incrementos de cinco grados que van desde los -30 a los 10 grados.
La elevación de las rodillas reduce la presión en la parte baja de la espalda.
Las almohadillas para las piernas se ajustan para dar cabida a la longitud del fémur.
Las almohadillas de rodillo permiten acceder con facilidad y ofrecen una mayor comodidad.
Manillar de asistencia para ayudar al usuario a bajar y subir.